Densa Calma
Podré estar bien, pero la sensación de vacío no abandona mi cuerpo; no importa cuánto dinero ni lujos tenga para ahogar los gritos de agonía de mi mente, nada podrá arrebatarme la soledad que cargo en mis hombros. Se deslizan por el desagüe todas las esperanzas de soltar cómo me siento; se diluyen como el agua remojando un papel, al igual que las voces en mi cabeza que me recuerdan que valgo algo y que aún no es hora de soltar mis deseos. ...