Ultima Mirada
El viento golpea mi cara, congelando las lágrimas que caen por mis mejillas. Mis piernas tiemblan tan fuerte como el vaivén de las hojas de los árboles al final del precipicio. La soledad y la tristeza que guardo son tan grandes como la decisión de saltar. Camino unos pasos por la barandilla, asegurándome de apuntar hacia la roca más dura y afilada que pueda encontrar. Suspiro al observar los intentos fallidos marcados en mis muñecas. La vibración de mi teléfono llama mi atención. Lo cojo entre mis manos y, sin prestar atención a las notificaciones, lo arrojo hacia el extremo más distante del puente. ...