Creador De Mundos Imaginarios Tangibles
Qué satisfacción da saber que eres el creador de algo. En mi caso, escribir se ha convertido en esa adicción: la de sentirme como el creador de mi propio universo, donde todo va tal cual como lo pensé y donde prácticamente mi voluntad es lo único que importa. Lo más increíble es que, para que realmente funcione, solo yo puedo ser quien se lo imagine y solo yo lo puedo plasmar exactamente como lo pensé en un principio. Si alguien más mete mano, ya sea con la idea o poniendo la mano para crearlo, deja de ser tu mundo y se convierte en algo similar, pero sin la esencia que lo hace tuyo. ...