Que Diferencia...
Gracias… me hiciste pensar. Entramos en lo profundo y dejamos lo superficial. Mi mente lo deseaba, pero no lo podía encontrar. Una cabeza lustre, abierta a las nuevas ideas. Cruzamos el mar, el tiempo, hasta empezar a teorizar. Me estimula tener que analizar, y no solo responder. Cuando mis convicciones se vieron atacadas, entendí que esto me desafiaba… y me gustaba. No había validación, solo el campo encendido en guerra, ...